Un incendio forestal consume 300 hectáreas en el paraje Jas/Tropical de la Reserva Estatal Santuario del Manatí, en Quintana Roo. Brigadas de la Conafor, la Defensa y la Coeproc combaten el siniestro que pone en riesgo crítico el hábitat del manatí caribeño, una especie en peligro de extinción.
Alerta ambiental en el predio Jas/Tropical
El Área Natural Protegida (ANP) Reserva Estatal Santuario del Manatí, ubicada en la Bahía de Chetumal, enfrenta un impacto crítico debido a un incendio forestal de gran magnitud localizado en el paraje Jas/Tropical, a 15 kilómetros al noroeste de la localidad de Xcalak, en el municipio de Othón P. Blanco. Al corte informativo actual, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y la Coordinación Estatal de Protección Civil de Quintana Roo (Coeproc) reportan una afectación preliminar de 300 hectáreas de vegetación arbustiva, manglares y humedales.
El siniestro representa una amenaza directa para el equilibrio biológico de la región fronteriza entre México y Belice. El fuego se despliega sobre un ecosistema que funciona como refugio de biodiversidad y barrera natural costera, comprometiendo el hábitat del manatí caribeño (Trichechus manatus), especie catalogada en peligro de extinción.
Factores de vulnerabilidad y estrés climático
La conflagración en el predio Jas/Tropical está sustentada por una combinación de factores climáticos y geográficos que dificultan su mitigación:
- Combustible seco acumulado: El ecosistema de humedales y selva baja del sur de Quintana Roo registra un severo estrés hídrico debido a la prolongación de la temporada de sequía en el primer cuatrimestre del año.
- Complejidad de acceso: Las tareas de combate resultan complejas debido a las características del terreno y a la ubicación de las zonas afectadas, las cuales son de difícil acceso terrestre para las brigadas de infantería, según explicó la secretaria de Gobierno de Quintana Roo, Cristina Torres Gómez.
- Vientos de la costa: La proximidad con el litoral del Caribe propicia ráfagas de viento que aceleran la dispersión de las brasas sobre la vegetación arbustiva, ramificando los frentes del incendio.
Antecedentes y contexto histórico del Santuario del Manatí

El Santuario del Manatí fue decretado oficialmente como Área Natural Protegida el 24 de octubre de 1996 por el gobierno del estado de Quintana Roo, abarcando una superficie que supera las 281,000 hectáreas. Históricamente, este ecosistema ha funcionado como el reservorio más importante de la especie en la Península de Yucatán, debido a la mezcla de agua dulce proveniente del Río Hondo y las aguas salobres de la bahía, condiciones óptimas para el crecimiento de pastos marinos.
Sin embargo, la reserva ha operado bajo una presión antropogénica constante durante las últimas décadas. La transición climática global ha intensificado las temporadas de incendios en el sureste mexicano; registros históricos de la Conafor evidencian afectaciones recurrentes en reservas colindantes como Balam Ka’ax y Sian Ka’an.
Asimismo, las autoridades estatales señalan que la mayoría de los incendios forestales en la entidad tienen relación directa con quemas agropecuarias mal controladas, fogatas y actividades de subsistencia humana en las fronteras de los polígonos de conservación. Esta vulnerabilidad histórica sitúa la emergencia actual en un escenario recurrente de fragilidad institucional y climática.
Mitigación y estado de fuerza reciente
El incendio en el paraje Jas/Tropical fue detectado inicialmente mediante monitoreo satelital de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Conafor. Posteriormente, la magnitud de la emergencia fue confirmada mediante un vuelo de reconocimiento efectuado con el Helicóptero Bell 429 (matrícula XA-VGF) del Gobierno del Estado de Quintana Roo.
Las operaciones en el terreno durante las últimas jornadas reportan un esquema operativo coordinado:
- Avance de sofocación: Tras días de combate continuo, el reporte operativo de las autoridades del manejo del fuego registra un 40% de control y avances progresivos en la liquidación del frente costero.
- Despliegue de personal: Un contingente unificado de brigadistas de la Conafor, personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), elementos de la Coeproc y brigadas comunitarias de Othón P. Blanco operan cortas líneas de fuego para contener el perímetro.
Plan de contingencia e impacto operativo inmediato
Las proyecciones para las próximas 72 horas se centran en la contención estricta para evitar que el fuego alcance zonas críticas de anidación y manglar denso. Los efectos y roles directos se distribuyen de la siguiente manera:
- Beneficiarios de la contención: Poblaciones locales de Xcalak y Mahahual, que evitan una contingencia por la dispersión de humo, junto con el ecosistema marino de la Bahía de Chetumal, beneficiado por la reducción de lixiviados de ceniza.
- Afectados directos: Fauna endémica que sufre desplazamiento forzado y pérdida de sitios de alimentación, además del sector turístico sustentable del sur del estado debido a la degradación del paisaje protegido.
De mantenerse las condiciones de viento actuales, las brigadas proyectan consolidar las líneas de control físicas en el paraje Jas/Tropical hacia el cierre de la semana, condicionado a que no se activen brotes secundarios en el municipio contiguo. La Coeproc mantendrá el monitoreo aéreo para evaluar la evolución del humo y salvaguardar la integridad de las comunidades costeras adyacentes.





