La alcaldesa de Benito Juárez condiciona su participación en la encuesta interna de Morena a las reglas de separación del cargo, rechazando una ausencia de seis meses por considerarla inviable para la estabilidad de Cancún.
Reglas de la convocatoria generan incertidumbre institucional
La definición de la coordinación estatal de la Cuarta Transformación en Quintana Roo carece de lineamientos precisos sobre los tiempos de separación para los aspirantes.
La falta de claridad en las bases de Morena frena la decisión final de la presidenta municipal, quien evalúa la viabilidad técnica y política de inscribirse en el proceso interno. La ausencia de reglas claras sobre el periodo obligatorio de separación del cargo genera un escenario de especulación que afecta la planeación administrativa de los municipios clave del estado.
El factor determinante para la estabilidad de Benito Juárez
El tiempo de separación del cargo representa el eje central que definirá la presencia de la alcaldesa en la boleta interna del partido.
Una ausencia prolongada de medio año pone en riesgo la ejecución y el seguimiento de los proyectos estratégicos actualmente en desarrollo en el municipio. La postura oficial establece los siguientes parámetros de viabilidad:
- Escenario restrictivo (Seis meses): Una solicitud de licencia por este periodo se define como inviable, debido al compromiso adquirido con la ciudadanía y la necesidad de mantener la conducción directa del Ayuntamiento.
- Escenario factible (Tres meses): Un periodo de separación máximo de noventa días abre la posibilidad técnica para competir en la contienda interna sin descuidar el orden municipal.
Incertidumbre en el calendario de la encuesta interna
La dirigencia de Morena mantiene sin definir las fechas oficiales para el levantamiento del estudio demoscópico rumbo al proceso electoral de 2027.
La ventana temporal para la aplicación de la encuesta oscila entre agosto y diciembre, una brecha de cuatro meses que imposibilita la planeación de licencias temporales. Esta falta de certezas cronológicas añade complejidad al tablero político local, obligando a las autoridades en funciones a priorizar la agenda pública sobre las aspiraciones de partido.
Continuidad del proyecto y relevo en la gobernabilidad de Cancún
La búsqueda de la coordinación estatal se plantea como un mecanismo de consolidación institucional y no como una meta de carácter individual.
El respeto a los estatutos partidistas se alinea con el objetivo de dar permanencia al proyecto de nación y a las políticas públicas implementadas en la región. En caso de concretarse la separación temporal del cargo para iniciar la ruta hacia la encuesta oficial, la estructura de gobierno contempla un plan de contingencia inmediato:
- Encargada de despacho: La primera regidora, Landy, asumirá la responsabilidad de la conducción del Ayuntamiento de Benito Juárez de forma inmediata.
- Operatividad garantizada: El ritmo administrativo y operativo de la ciudad mantendrá su curso regular sin interrupciones por causas electorales.
- Decisión ciudadana: El rumbo político definitivo quedará sujeto al veredicto de los ciudadanos mediante el mecanismo de encuesta oficial del partido.





